En casi todas las empresas hay tareas que se repiten igual todos los días: copiar datos de un correo al sistema, armar el mismo reporte, enviar recordatorios de pago. Son necesarias, pero consumen horas y son donde aparecen los errores de digitación.
Automatizar no siempre significa cambiar de sistema. Muchas veces se trata de conectar los que ya usas y definir reglas claras para que la información pase de uno a otro sin intervención. Empezamos por un proceso, medimos el resultado y seguimos con el siguiente.